jueves, 11 de diciembre de 2014

Baby, it's cold outside.





Jimmy Smith en el organo, probablemente el único músico de jazz que he conocido dedicado a ese instrumento. Y el gran Wes Montgomery, mi guitarrista de jazz favorito por lejos. Una de muchas colaboraciones entre ellos.


[Might be because one lives in a fucking hellhole, but when it rains I just feel like I'm under some sort of protection...]

martes, 4 de noviembre de 2014

Lesson 1: ¿Qué es el jazz y cómo puedo aprender a escucharlo?



¿Qué es el jazz?

Francamente, a cada amante del jazz se le podría ocurrir una definición particular del género. Para mí, el jazz es y sucede cuando un ser humano  logra entablar una relación realmente intima y profunda con un instrumento: entre más intimidad el músico alcance, mejor el jazz.

Pero entrando en lo técnico, tanto los propios músicos como los estudiosos del género concuerdan en que para que una pieza musical pueda llevar la etiqueta de jazz, debe cumplir con estos 2 requisitos:

  • Improvisación
  • Sensación de "swing"
Por la primera no debemos entender que las piezas tienen que necesariamente ser improvisadas en su totalidad. Casi nunca lo son en un 100%. Se suele trabajar con una base o arreglos previamente compuestos, y luego cada músico agrega su parte improvisada- comúnmente en un solo. La improvisación es esencial en el jazz, así que la mayor parte de las canciones son espontaneas. 

Con lo del swing, la cosa se pone un poquito esotérica. Básicamente, se refiere a una sensación de ritmo, no necesariamente pero casi siempre como de baile... la verdad que el swing es indefinible. Simplemente se siente, querés bailar, chasquear los dedos, mover la patita. Eso es tener swing.


¿Cómo escucharlo?


Ahora que lo hemos más o menos definido, hemos de escucharlo. Probando con la selección de arriba, las recomendaciones son las siguientes:

  1. Escuchar una de las canciones de manera relajada, sin ninguna pretensión un par de veces.
  2. Escucharla un par de veces más, pero ahora concentrándose solamente en el bajo. 
  3. Escucharla un par de veces más, ahora concentrándose en el bajo y la batería (especialmente el sonido de los platillos). Esta es la base y si se pone extrema atención podemos ir disfrutando de los pequeños adornos que añade el bajista a la línea rítmica.
  4. Una vez identificada la base de la canción, busquemos las armonías que suelen estar en el piano y/o guitarra. Aquí suele estar el swing.
  5. Escucharla de nuevo, intentado absorber todo el conjunto. Poner atención a los solos.
Esto, por supuesto, es solo una guía. No quiere decir que hay que seguir estos pasos con cada canción. A medida que uno va escuchando más y más, se empieza a dar de manera natural. Es más, yo le agarre gusto sin haber recibido nunca consejos como estos. El jazz, a diferencia de cualquier otro tipo de música que haya escuchado, impone un reto. Hay que pensar, hay cosas por digerir.

Sí, aunque tema decirlo, el jazz requiere de esfuerzo. ¿Pero que aventura que valga la pena no lo hace?

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*Siguiendo los lineamientos del texto "Jazz Styles, history and analysis", sixth edition, Mark C. Gridley